Bueno una vez más siento la necesidad de escribir lo que mi alma quiere expresar, inexplicadamente hace no mucho tiempo atrás te enfermaste de tal forma que la medicina no pudo hacer mucho por tu salud, fue un golpe durísimo que la vida le dio a mi vida, porque mi amada madre tu sos mi vida, en estos momentos tan duros y de tanto agobio para mi corazón y es que no concibo la cristiana resignación en vida estoy realmente triste con tanto dolor en mi alma que me cuesta escribir, hay tantos sentimientos revueltos en mi, por el momento me siento inconforme por como dejaste esta vida, perdón si sueno egoísta pero sinceramente me haces tanta falta, el vacio que dejas en mi corazón tan grande y tu perdida es tan irreparable e irremplazable en mi vida que simplemente no podre superar esto. Solo me queda aprender a vivir con la idea de que en esta vida de peregrino no te volveré a ver ni a escuchar y a sentir, desde que nací me enamore de tus ojos llenos de vida y fortaleza, a lo largo de mi niñez y en general de los 20 años que tuve el placer y honor de poder tenerte fuiste lo mejor que DIOS me dio, pasando gratos momentos o grandes preocupaciones pero contigo Miriam Amelia pilar en mi vida y la mayor alegría que tuve durante todos estos años, ahora me toca seguir adelante con el corazón partido, con el alma quebrantada pero con el aliciente de que estas en la gloria en el cielo con DIOS y que este es el consuelo de todos los mortales al morir, no es suficiente para conformarme ni mucho menos resignarme pero al menos me hace conservar y la calma y no perder la cordura, porque no existe un momento en el día en que pueda dejar de pensarte y es que estaba tan enamorado de ti madre amada que te convertiste en parte de mi alma y ahora que no estás conmigo nada me consuela, mas allá del sol y las estrellas estoy contigo a la distancia mi vida, mi amor, mi todo, mi mama. Solo me queda pedirle consuelo al más grade de todos aquel que dijo “errar es de humanos más rectificar es de sabios”, perdóname señor Jesús si, se me es tan difícil aceptar tu voluntad es solo que siento que me estoy muriendo por la ausencia de mi mama y estoy tan desesperado que solo puedo escribir esto para tratar desahogarme y expresarme un poco para tener la calma si quiera para poder dormir, ya soy un hombre pero me siento como un recién nacido sin su progenitora, a veces siento que ya no puedo seguir adelante que mi vida se está yendo con tu muerte, es ahí cuando te busco DIOS mío porque si no lo hago mi alma se seca, la única esperanza que me queda es que tu mi Señor no me dejes solo. Esto ya no lo podrás leer mi querida Miriam pero espero algún día cuando mi momento de partir llegue te lo pueda decir, en definitiva sos el mejor regalo que la vida me pudo dar, por ahí dicen que lo bueno dura poco, fueron 20 años que yo hubiera querido que hubiesen sido 100 tal vez, sin embargo DIOS es el único que dispone de nuestras vida, somos de Él y es parte de la ley de la vida, solo me queda decirte Miriam Amelia te amo más que a mi vida misma, con todo el amor que pueda sentir mi corazón, mi alma y mi espíritu.
Ciao madre, nos vemos pronto.

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