domingo, 13 de diciembre de 2009

La Primera Mariposa en la Barriga.

Hace tanto tiempo ya de eso pero me sigo acordando de eso como si hubiera pasado ayer, cursaba el sexto grado de primaria cuando puedo decir que sentí la ilusión del primer noviazgo. Las cosas simplemente se dieron con ella, esa niña linda de ojos verdes y pelo castaño que jugando tanta y platicando de todo un poco me hiso enamorarme de ella y aunque yo tenía 11 y ella 10 poco a poco nos llegamos a acostumbrar tanto uno del otro que el olvidarme de ella me llevo bastante tiempo. Es que todo empezó cuando un día yo me propuse a hablarle y volverme su amigo porque siempre me había gustado pero nada mas eso nunca espere llegar a ser su novio ni a sentir algo por ella. Un día no sé cómo, pero se corrió el rumor de que ella me gustaba así que ella con una amiga llego a preguntarme si lo que se escuchaba por los corredores era cierto fue en ese momento cuando la vi fijamente a los ojos y supe que no le podía mentir, por lo que valientemente afirme lo preguntado la niña me vio con unos ojos de asombro y simplemente se fue corriendo con su amiga a la distancia solo se escuchaba por parte de la amiga la siguiente frase “verdad que te lo dije ya viste que no era mentira”.
A los pocos días decidí que si ella sabía que me gustaba lo mejor y más inteligente era empezar a hablarle, recuerdo que ese primer día de conversación y juego ha sido uno de los momentos más felices de mi primaria y de mi vida creo, fue un viernes mágico el cual lo disfrute a lo máximo de la mano de su compañía pero cuando el día de clases acabo ni si quiera nos habíamos despedido y ya sentía que la extrañaba y me enojaba la idea de que la vería hasta el lunes de la siguiente semana y es que por mucho tiempo los fines de semana era lo mejor de toda la semana pero en ese momento no existía mejor instante que cuando la podía ver por lo que nunca quería que la semana de clases terminara y por ningún motivo faltaba ella era la única razón por la que me levantaba más temprano de lo acostumbrado y de buen humor como cosa muy rara aunque para entonces ella tan solo era mi amiga pero era más que obvio mis verdaderos sentimientos hacia ella, estuve preparando tanto ese momento especial en el que le pediría que fuera mi novia lo cual nunca sucedió al menos de esa manera porque siempre existía un motivo por el cual las cosas no salían como yo quería y ni me animaba a expresarle mis sentimientos, por lo que un día me desperté pensando en ella y simplemente decidí que lo iba a ser, no importando como se dieran las cosas. Así que nos saludamos en el momento de la entrada yo le dije que necesitaba hablar con ella en el recreo a lo que ella con una sonrisa accedió completamente, cuando sonó la campana del recreo por un segundo llegue a dudar y sentir miedo al pensar que si su respuesta fuera a ser negativa no sé qué es lo que sentiría mi corazón, pero rápidamente me di cuenta de que ella me esperaba afuera de mi aula y que no había escapatoria así que me arme de valor y salí a saludarla instantáneamente ella me pregunto sobre lo que le quería hablar sinceramente al principio no sabía por dónde empezar así que improvise le pregunte sobre muchas cosas su familia entre otros temas pero ella no se creía eso y me pregunto una vez más si era todo lo que quería platicar y me vio fijamente a los ojos fue en ese momento cuando supe que era el momento que tanto había esperado para pedirle que fuera mi novia así que de la manera más inocente y simple le hice la pregunta ¿quiere ser mi novia? Ella de nuevo me vio a los ojos con esa mirada tan intensa a pesar de su corta edad en ese instante solo quería que dijera que si, para mi buena suerte ella acepto y simplemente seguimos caminando nos dimos un abrazo y lo único que pude decir fue “la quiero mucho y era lo que en realidad le quería decir” después refaccionamos juntos y así empezó la verdadera felicidad con ella.
No puedo dejar a fuera de este relato a un gran amigo que siempre estuvo conmigo apoyándome y que ambos llegamos a tener novia casi en el mismo tiempo, el un poco después que mi su nombre es Juan Carlos, chico con el que los años anteriores nunca habíamos tenido una gran comunicación pero que ese año por causas que no recuerdo llegamos a ser muy amigos que incluso nos apoyamos en riñas con otros chicos las cuales resultaron en peleas afuera de la escuela, este chico llego a ser mi mejor amigo y aunque hace ya muchos años que no sé nada de el todavía lo considero como un amigo en la lejanía del tiempo. A mi novia para ese entonces yo le regalaba tarjetas de ositos con mensajes románticos algo que en la actualidad no haría pero que en ese tiempo era parte de la magia, esa magia llamada inocencia, ella también me regalo tarjetas, todo iba muy bien entre nosotros incluso un par de veces la fui a buscar a su casa en la tarde me estaba con ella por largo rato por lo que ya regresaba de noche a mi casa y mi madre ya mero me mataba y ahora que soy mayor comprendo su preocupación porque realmente lo que hacía era tonto y negligente, pero también me doy cuenta desde cuando hacia locuras sin importarme nada más que estar con la persona de la que estaba enamorado. Aparte de eso cuando no habían clases ambos invitábamos algún pretexto para vernos en el parque que estaba en frente de la escuela, lo único que me enojaba era que a veces ella me dejaba plantando porque no la dejaban situación que en ese momento no podía entender debido a mi inmadurez, pero que ahora la vida me ha enseñado a que no siempre las cosas son como uno quiere que sean. Por lo demás puedo decir que me la estaba pasando muy bien con ella, hasta que un día por un mal entendido de niños, la relación sufrió un duro golpe en el cual simplemente nos dejamos de hablar y cada uno tomo su lado. Yo personalmente cegado por mi orgullo que ya desde ese tiempo tenía muy arraigado exteriorizaba comentarios sobre lo poco que ella me importaba pero por dentro no había día que no pensara en ella y me bastaba verla por solo un segundo para que ella no se diera cuenta de que yo la estaba viendo. Al poco tiempo me entere por las malas lenguas de que ella tenía nuevo novio en ese momento sentí que el mundo se me vino abajo, pero después cuando supe quien era el dichoso novio sentí odio ya que el nuevo novio era nada más y nada menos que uno de mis mayores enemigos en la escuela (en ese tiempo no sabía el verdadero significado de la palabra enemigo ahora puedo decir que simplemente no nos agradábamos) el tiempo paso yo trate de no demostrar mis celos aunque creo que la verdad no lo hice muy bien con este chico estuvimos a punto de pelearnos como siempre mi incondicional amigo Juan Carlos estuvo ahí apoyándome y listo para pelearse con el mejor amigo de mi supuesto enemigo pero afortunadamente las cosas se calmaron en esa ocasión pero estos chicos no tuvieron la misma suerte otra ocasión en la cual yo no había llegado a la escuela y ellos pensaron que podían intimidar a mi buen amigo Juan Carlos que a sorpresa de ellos les resulto proporcionando un muy buen susto. Después de eso supe que era suficiente en cuanto a peleas y que no iba a seguir demostrándole de una manera indirecta a mi ex novia que todavía me importaba mucho, de ahí en adelante me dedique a mis estudios ya que debido a estar pensando solo en ella había bajado mucho en mis calificación al punto de que si no me ponía a estudiar a conciencia cabía la posibilidad de perder un par de cursos, entonces la borre de mi mente por un tiempo y me dedique a levantar mis promedios, cuando me di cuenta mi ex había terminado con el chico este que no me agradaba no puedo negar que desde el fondo de mi corazón sentí una gran felicidad porque así podría regresar con mi ex y una gran alegría de que mi enemigo se había quedado sin novia pero no exteriorice ningún comentario y cuando todos esperaban algún tipo de reacción de mi parte solo me limité seguir caminando sin demostrar ningún tipo de interés.
Es importante decir que a ella fue a la primera mujer que le dedique una canción la cual es “mi amada” del grupo mexicano magneto y que también le escribí una carta donde estaba toda la letra de dicha canción la cual nunca le entregue porque no tuve el valor suficiente para hacerlo por lo que preferí tirar la carta para que nadie nunca la viera.
Cuando me di cuenta el año escolar estaba por acabar y aunque mi corazón me reclamaba el porqué de mi accionar yo solo hacia caso omiso y aunque el cruce de miradas era mis repetitivo entre nosotros era todo lo que yo hacía para que lo nuestro pudiera seguir, y sinceramente debo decir que para esas fechas del año escolar a pesar de que la seguía queriendo mucho ya había perdido casi todas las esperanzas de volver a su lado porque simplemente en mi había entrado la conformidad, pero al parecer en el corazón de ella no estaba conforme con que las cosas terminaran así, por lo que un día en el recreo ella me busco y me dijo que lo sentía, que el noviazgo con el otro chico fue nada más para darme celos pero que ella me quería mucho y que no quería que las cosas terminaran así y que regresáramos, en ese instante por primera vez su mirada no había conseguido encantarme como la otros veces por lo que yo me negué profundamente, ella solo me vio más intensamente y se fue corriendo después de eso me pude dar cuenta de que ella estaba llorando en un rincón de una aula, pero ni eso me hiso dar mi brazo a torcer, pero como siempre mi buen amigo Juan Carlos mi hiso entrar en razón, por lo que con un arranque de esa magia fui directo hacia donde ella estaba hable con ella, me disculpe por haberme portado tan patán con ella y cuando yo sentí estábamos regresando y dándonos un gran abrazo, minutos después estábamos por la escuela caminando felices con todos los amigos cuando de la nada surgió la voz de que los novios se besaran porque al igual de que yo tenía novia mi gran amigo Juan Carlos también tenía su chica fue en ese momento cuando tuve mi primer beso con mi primer novia fue una sensación tan inolvidable el sentir unos labios inocentes y tibios como me besaban de la mano de un sentimiento positivo muy grande hacia mí, lo único malo fue que ese día fue el ultimo día de clases y también sabía que era mi último año en la escuela y que seguramente me iba a cambiar de escuela para estudiar el básico, mientras que ella la hacían falta dos años en la escuela aunque quedamos en que siempre nos íbamos a ver las cosas no fueron igual pronto llegaron las vacaciones y en el resto del año no nos volvimos a ver y aunque después tratamos se seguir una relación que no daba para más, la vida no nos dejo otra opción más tomar cada uno nuestro camino me costó mucho tiempo dejar de pensar en ella y aunque han pasada alrededor de 8 años desde que paso, todavía me acuerdo muy bien y creo que siempre me acordare porque son vivencias que solo tenemos una oportunidad de disfrutarlas, y en mi caso espero haber disfrutado esta vivencia al máximo. Y aunque a esta chica la he visto un par de veces creo que ambos coincidimos en que lo mejor es no hablarnos y simplemente saludarnos con una cálida sonrisa para evitar echar a perder esa magia que vivimos en aquel tiempo, aparte de esto no puedo decir que lo relatado fue expresamente amor pero si estoy seguro que fue un sentimiento muy especial que iba de la mano del amor inocente de aquellos niños, ahora que los años han pasado y que he tenido experiencias diferentes porque nada de lo que se vive es igual pero me planteo una duda que es la siguiente ¿En realidad fue bueno experimentar sentimientos tan profundos a tan corta edad? Es algo sobre lo cual no tengo respuesta alguna lo único que puedo decir que en su momento lo disfrute y me hiso sentir importante y diferente a los demás.

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