
En algún tiempo atrás, existió un ángel muy particular que vivía en el cielo al servicio del creador, aunque se sentía tranquilo, muy adentro de su corazón tenía una leve sensación de que algo faltaba en su vida, el gozaba de salud, belleza y mucho aprecio por parte del creador que hasta lo consideraba como uno de sus ángeles favoritos por su sencillez y madurez para expresarse, su nombre era San Valentín.
Sin embargo siempre sintió cierta envidia, para con los humanos porque no se explicaba como seres tan complejos, débiles y mal agradecidos podían obtener el perdón de Dios con un simple arrepentimiento de corazón, cosa que no funcionaba igual con los ángeles. Por lo que después empezó a sentir demasiado curiosidad por venir a la tierra y experimentar el vivir en el complejo pero dichoso mundo de los humanos, con el tiempo la curiosidad y la ambición por descubrir que era lo que hacía tan especiales a los humanos ante los ojos de Dios, así que un día San Valentín a escondidas de los ángeles y de Dios decide bajar por un rato a la tierra, su asombro fue grande cuando pudo ver las líneas imaginarias que rodean la tierra, las nubes, el viento y el azul profundo de un mar que imponía presencia fueron algunas de las cosas que pudo sentir en ese momento, luego de eso se dio cuenta que era hora de regresar antes de que todos en el cielo se dieran cuenta de su ausencia. Y es que por algún extraño motivo San Valentín tenía prohibido cualquier tipo de visita a la tierra, como única restricción impuesta por Dios, a pesar de que San Valentín había visitado todos los planetas del universo, los enormes desiertos de Marte, el hielo polar de Plutón, los laberintos sin final de Júpiter y las ruinas de Neptuno, nada se comparo con las cosas que tenia la tierra.
El tiempo siguió su curso, la curiosidad de San Valentín por regresar a la tierra y acercarse más a los humanos incremento, ya que la primera vez solo estuvo en el mar viendo a los hermosos peces que yacían ahí, así que otra vez cuando ni los ángeles ni Dios según él, se dieran cuenta prepararía un escape de unas horas para explorar mas este planeta. Y así fue una vez más sintió esa sensación tan inexplicable que provoca el entrar a la atmosfera terrestre, las nubes y el viento, luego se dirigió a una isla donde vio a las primeras especies terrestres y probo sus primeras frutas, cosa que lo regocijo en gran escala y luego regreso al cielo. Tras unos días decide que está listo para codearse con humanos y describir que es lo que los hace tan especiales, así que llega un playa donde habían muchas personas y en seguida se da cuenta de lo simples que son los humanos, se pregunta ¿esto es todo?......... después de estar en la playa, camina por la cuidad disfrazado de humano con un sombrero y una gabardina que le llegaba hasta los pies tratando aun de descubrir si había algo mas, pero lo único que se da cuenta es de asesinatos, violaciones, racismo, guerras, odio, injusticias, robos y muchas cosas negativas que los humanos hacían en su dichoso planeta. En ese momento se llena de decepción y enojo, por lo que decide regresar al cielo para reclamarle a Dios la absurda idea según él, de que como era posible que una raza tan débil y problemática como los humanos podían obtener su perdón tan fácilmente, situación a la que Dios hizo caso omiso diciéndole que habían cosas que los ángeles no podían comprender y que eso era algo que solo él, sabia porque lo tenía contemplado así, ante el desconcierto pero resignación de San Valentín regresa a su lugar en el cielo demostrando su descontento con la manera de actuar de Dios para con los humanos, situación que llega a los oídos del arcángel Gabriel que rápidamente se lo hace saber a Dios, y con lo que Dios solo le dice que San Valentín solamente está confundido y que no lo hace con la intensión de contradecirlo ni mucho menos.
San Valentín, luego de estar por largo tiempo en el cielo, un día mientras pintaba el enorme mar que había visitado en la tierra, pudo sentir el viento y la brisa en su rostro, acompañado de un hermoso canto de aves muy a la distancia, esto basto para que San Valentín nuevamente abandonara el cielo y visitara la tierra por cuarta vez, solo que en esta ocasión camino por la arena de la playa y a lo lejos vio en un muelle la silueta de un humano que pintaba el asombroso acosado que dibujaba el sol junto con el mar, algo que le llamo mucho la atención por lo que no perdió tiempo y se dirigió a donde estaba la silueta, cuando ya estaba cerca del humano se dio cuenta de un aroma tan especial que provenía de su cabello, cabello largo, castaño y rizado, en el momento que quiso entablar una conversación con el humano, una sonrisa dulce y una mirada tierna bastaron para que San Valentín sintiera cosas que jamás había experimentado, un pequeño cosquilleo en la barriga que no sabía porque había pasado pero que de todos modos lo había sentido, el tiempo con la encantadora chica se fue como agua entre los dedos, dando como resultado la plática más interesante y encantadora que San Valentín jamás haya tenido. Y antes de que la luna alumbrara por completo el ángel se despide de la chica, agradeciéndole su compañía y esperando volver a verla pronto, situación a la que la chica accede por completo. San Valentín apresuradamente regresa al cielo, negando rotundamente que estuviera en la tierra, y que solo estuviera paseando por Urano.
Al siguiente día, la ilusión por seguir con la plática con la encantadora dama no se hiso esperar y nuevamente se encontraron en la playa, charlaron sobre mas cosas, ambos pintaron un cuadro de su preferencia, la chica hiso una especie de unión de círculos de color rojo a lo que llamo corazón, mientras que San Valentín pinto los jardines del cielo ambos cuando vieron sus obras quedaron maravillados y se las obsequiaron mutuamente, con el ánimo de conservar algo que los dos amaban hacer, por semanas la chica y San Valentín hicieron cosas similares y poco a poco se fueron acostumbrando uno al otro al punto de que ambos se soñaban y cuando por una y otra cosa no se podían ver el tiempo parecía que no pasaba, los momentos se volvían eternos y los ocasos no tenían la misma magia. Un día San Valentín se dio cuenta de que los sentimientos especiales eran muy obvios y fuertes para con la chica y que simplemente no podía dejar de pensar en ella. Sin embargo no sabía con claridad a que se debían esos sentimientos, ese día cuando la vio en el muelle, la vio directo a los ojos y le dijo que el tenia sentimientos especiales para con ella pero no sabía a ciencia cierta porque, en ese momento una vez más con una sonrisa dulce y una mirada tierna la chica le explico que los sentimientos especiales no eran más que la semilla del verdadero y eterno amor, que era lo que hacía tan diferentes a los humanos, de cualquier otro tipo de seres, en ese momento se dio cuenta del porque Dios apreciaba y perdonaba a los humanos, porque a pesar de todo lo malo que pueden decir, hacer e incluso sentir, hay algo que es mas grade que todo lo otro, el sentimiento más maravilloso del mundo e incluso de universo, como lo es el amor, amor como el que sin darse cuenta le tenía a la chica del muelle.
Lagrimas salieron de sus ojos y viendo fijamente a la chica sintió una enorme necesidad de tocan los hermosos labios de la chica con los suyos, en ese momento una corriente de vida humana y demás sentimientos humanos entraron en su corazón de ángel, ese fue el momento más feliz de su vida, cuando pudo sentir el calor de su amada y en medio de un mar de besos y de caricias paso la noche con la chica, sin que nada mas le importara.
Al amanecer decidió hablar seriamente con Dios y decirle que renunciaba de su calidad de ángel y así fue llego al cielo todos los ángeles hablaban en silencio por la osadía de San Valentín al desobedecer una orden directa de Dios, en el momento que San Valentín le iba hablar a Dios, el ya sabía todo lo que había pasado y solamente con un gesto de enorme desilusión le dijo “no pensé que me desobedecerías tanto” a lo que San Valentín respondió con arrogancia argumentando que se había enamorado de una mujer maravillosa y que nada impediría que el dejara el cielo para estar con su amada, por lo que definitivamente renunciaría de su condición de ángel para vivir en la tierra, a lo que Dios solamente le dijo “estás seguro de lo que deseas” a lo que San Valentín respondió con toda claridad, en ese momento se arranco las alas, se desgarro su túnica blanca y en milésimas de segundos estaba de nuevo en la playa donde rápidamente se encontró con su amada, viviendo así una vida llena de felicidad, amor, tranquilidad y plenitud. En este momento San Valentín había dejado de serlo y simplemente era Valentín, el ex ángel que renuncio a su calidad por amor. Los años pasaron, su amada empezó a envejecer con el tiempo enfermo y luego murió de anciana, sin embargo el seguía igual que el día que la había conocido y no se explicaba porque no envejecía y moría como los demás humanos. Una noche después de pedirle mucha a Dios que respondiera su pregunta, Dios se apareció en la ventana de su casa y le dijo Valentín “te acuerdas aquel día en el cielo cuando te pregunte que si estabas seguro de lo que deseabas, tu me dijiste que si” “entonces ya no me diste oportunidad para que te dijera de que a pesar de que renunciaste a tu condición de ángel, la inmortalidad que llevas en tu ser es algo a lo cual no puedes renunciar” en ese momento Dios desapareció de la vista de Valentín, y Valentín entiendo que las decisiones que se toman hoy en la vida, repercutirán para toda la eternidad ya sean para bien o para mal, en su caso el eligió el amor más que cualquier otra cosa.
Valentín ahora vaga por todo el mundo, como un fantasma tratando de unir a las parejas que se aman sinceramente, esperando algún día ser personado por Dios por su gran osadía, el mismo Dios que en algún tiempo lo considero uno de sus ángeles favoritos. Valentín o como algunos le dicen Cupido ángel del amor y la amistad, ahora nada mas enamorado del amor, porque su amada ya no está con él, pero está consciente de que el mejor tiempo de su vida lo paso al lado de ella y que no se arrepiente en lo más minino, porque más vale amar por un solo instante que vivir una eternidad sin ser amado.
Sin embargo siempre sintió cierta envidia, para con los humanos porque no se explicaba como seres tan complejos, débiles y mal agradecidos podían obtener el perdón de Dios con un simple arrepentimiento de corazón, cosa que no funcionaba igual con los ángeles. Por lo que después empezó a sentir demasiado curiosidad por venir a la tierra y experimentar el vivir en el complejo pero dichoso mundo de los humanos, con el tiempo la curiosidad y la ambición por descubrir que era lo que hacía tan especiales a los humanos ante los ojos de Dios, así que un día San Valentín a escondidas de los ángeles y de Dios decide bajar por un rato a la tierra, su asombro fue grande cuando pudo ver las líneas imaginarias que rodean la tierra, las nubes, el viento y el azul profundo de un mar que imponía presencia fueron algunas de las cosas que pudo sentir en ese momento, luego de eso se dio cuenta que era hora de regresar antes de que todos en el cielo se dieran cuenta de su ausencia. Y es que por algún extraño motivo San Valentín tenía prohibido cualquier tipo de visita a la tierra, como única restricción impuesta por Dios, a pesar de que San Valentín había visitado todos los planetas del universo, los enormes desiertos de Marte, el hielo polar de Plutón, los laberintos sin final de Júpiter y las ruinas de Neptuno, nada se comparo con las cosas que tenia la tierra.
El tiempo siguió su curso, la curiosidad de San Valentín por regresar a la tierra y acercarse más a los humanos incremento, ya que la primera vez solo estuvo en el mar viendo a los hermosos peces que yacían ahí, así que otra vez cuando ni los ángeles ni Dios según él, se dieran cuenta prepararía un escape de unas horas para explorar mas este planeta. Y así fue una vez más sintió esa sensación tan inexplicable que provoca el entrar a la atmosfera terrestre, las nubes y el viento, luego se dirigió a una isla donde vio a las primeras especies terrestres y probo sus primeras frutas, cosa que lo regocijo en gran escala y luego regreso al cielo. Tras unos días decide que está listo para codearse con humanos y describir que es lo que los hace tan especiales, así que llega un playa donde habían muchas personas y en seguida se da cuenta de lo simples que son los humanos, se pregunta ¿esto es todo?......... después de estar en la playa, camina por la cuidad disfrazado de humano con un sombrero y una gabardina que le llegaba hasta los pies tratando aun de descubrir si había algo mas, pero lo único que se da cuenta es de asesinatos, violaciones, racismo, guerras, odio, injusticias, robos y muchas cosas negativas que los humanos hacían en su dichoso planeta. En ese momento se llena de decepción y enojo, por lo que decide regresar al cielo para reclamarle a Dios la absurda idea según él, de que como era posible que una raza tan débil y problemática como los humanos podían obtener su perdón tan fácilmente, situación a la que Dios hizo caso omiso diciéndole que habían cosas que los ángeles no podían comprender y que eso era algo que solo él, sabia porque lo tenía contemplado así, ante el desconcierto pero resignación de San Valentín regresa a su lugar en el cielo demostrando su descontento con la manera de actuar de Dios para con los humanos, situación que llega a los oídos del arcángel Gabriel que rápidamente se lo hace saber a Dios, y con lo que Dios solo le dice que San Valentín solamente está confundido y que no lo hace con la intensión de contradecirlo ni mucho menos.
San Valentín, luego de estar por largo tiempo en el cielo, un día mientras pintaba el enorme mar que había visitado en la tierra, pudo sentir el viento y la brisa en su rostro, acompañado de un hermoso canto de aves muy a la distancia, esto basto para que San Valentín nuevamente abandonara el cielo y visitara la tierra por cuarta vez, solo que en esta ocasión camino por la arena de la playa y a lo lejos vio en un muelle la silueta de un humano que pintaba el asombroso acosado que dibujaba el sol junto con el mar, algo que le llamo mucho la atención por lo que no perdió tiempo y se dirigió a donde estaba la silueta, cuando ya estaba cerca del humano se dio cuenta de un aroma tan especial que provenía de su cabello, cabello largo, castaño y rizado, en el momento que quiso entablar una conversación con el humano, una sonrisa dulce y una mirada tierna bastaron para que San Valentín sintiera cosas que jamás había experimentado, un pequeño cosquilleo en la barriga que no sabía porque había pasado pero que de todos modos lo había sentido, el tiempo con la encantadora chica se fue como agua entre los dedos, dando como resultado la plática más interesante y encantadora que San Valentín jamás haya tenido. Y antes de que la luna alumbrara por completo el ángel se despide de la chica, agradeciéndole su compañía y esperando volver a verla pronto, situación a la que la chica accede por completo. San Valentín apresuradamente regresa al cielo, negando rotundamente que estuviera en la tierra, y que solo estuviera paseando por Urano.
Al siguiente día, la ilusión por seguir con la plática con la encantadora dama no se hiso esperar y nuevamente se encontraron en la playa, charlaron sobre mas cosas, ambos pintaron un cuadro de su preferencia, la chica hiso una especie de unión de círculos de color rojo a lo que llamo corazón, mientras que San Valentín pinto los jardines del cielo ambos cuando vieron sus obras quedaron maravillados y se las obsequiaron mutuamente, con el ánimo de conservar algo que los dos amaban hacer, por semanas la chica y San Valentín hicieron cosas similares y poco a poco se fueron acostumbrando uno al otro al punto de que ambos se soñaban y cuando por una y otra cosa no se podían ver el tiempo parecía que no pasaba, los momentos se volvían eternos y los ocasos no tenían la misma magia. Un día San Valentín se dio cuenta de que los sentimientos especiales eran muy obvios y fuertes para con la chica y que simplemente no podía dejar de pensar en ella. Sin embargo no sabía con claridad a que se debían esos sentimientos, ese día cuando la vio en el muelle, la vio directo a los ojos y le dijo que el tenia sentimientos especiales para con ella pero no sabía a ciencia cierta porque, en ese momento una vez más con una sonrisa dulce y una mirada tierna la chica le explico que los sentimientos especiales no eran más que la semilla del verdadero y eterno amor, que era lo que hacía tan diferentes a los humanos, de cualquier otro tipo de seres, en ese momento se dio cuenta del porque Dios apreciaba y perdonaba a los humanos, porque a pesar de todo lo malo que pueden decir, hacer e incluso sentir, hay algo que es mas grade que todo lo otro, el sentimiento más maravilloso del mundo e incluso de universo, como lo es el amor, amor como el que sin darse cuenta le tenía a la chica del muelle.
Lagrimas salieron de sus ojos y viendo fijamente a la chica sintió una enorme necesidad de tocan los hermosos labios de la chica con los suyos, en ese momento una corriente de vida humana y demás sentimientos humanos entraron en su corazón de ángel, ese fue el momento más feliz de su vida, cuando pudo sentir el calor de su amada y en medio de un mar de besos y de caricias paso la noche con la chica, sin que nada mas le importara.
Al amanecer decidió hablar seriamente con Dios y decirle que renunciaba de su calidad de ángel y así fue llego al cielo todos los ángeles hablaban en silencio por la osadía de San Valentín al desobedecer una orden directa de Dios, en el momento que San Valentín le iba hablar a Dios, el ya sabía todo lo que había pasado y solamente con un gesto de enorme desilusión le dijo “no pensé que me desobedecerías tanto” a lo que San Valentín respondió con arrogancia argumentando que se había enamorado de una mujer maravillosa y que nada impediría que el dejara el cielo para estar con su amada, por lo que definitivamente renunciaría de su condición de ángel para vivir en la tierra, a lo que Dios solamente le dijo “estás seguro de lo que deseas” a lo que San Valentín respondió con toda claridad, en ese momento se arranco las alas, se desgarro su túnica blanca y en milésimas de segundos estaba de nuevo en la playa donde rápidamente se encontró con su amada, viviendo así una vida llena de felicidad, amor, tranquilidad y plenitud. En este momento San Valentín había dejado de serlo y simplemente era Valentín, el ex ángel que renuncio a su calidad por amor. Los años pasaron, su amada empezó a envejecer con el tiempo enfermo y luego murió de anciana, sin embargo el seguía igual que el día que la había conocido y no se explicaba porque no envejecía y moría como los demás humanos. Una noche después de pedirle mucha a Dios que respondiera su pregunta, Dios se apareció en la ventana de su casa y le dijo Valentín “te acuerdas aquel día en el cielo cuando te pregunte que si estabas seguro de lo que deseabas, tu me dijiste que si” “entonces ya no me diste oportunidad para que te dijera de que a pesar de que renunciaste a tu condición de ángel, la inmortalidad que llevas en tu ser es algo a lo cual no puedes renunciar” en ese momento Dios desapareció de la vista de Valentín, y Valentín entiendo que las decisiones que se toman hoy en la vida, repercutirán para toda la eternidad ya sean para bien o para mal, en su caso el eligió el amor más que cualquier otra cosa.
Valentín ahora vaga por todo el mundo, como un fantasma tratando de unir a las parejas que se aman sinceramente, esperando algún día ser personado por Dios por su gran osadía, el mismo Dios que en algún tiempo lo considero uno de sus ángeles favoritos. Valentín o como algunos le dicen Cupido ángel del amor y la amistad, ahora nada mas enamorado del amor, porque su amada ya no está con él, pero está consciente de que el mejor tiempo de su vida lo paso al lado de ella y que no se arrepiente en lo más minino, porque más vale amar por un solo instante que vivir una eternidad sin ser amado.

Definitivamente estoy de acuerdo, hay veces que el amor llega a nuestra puerta y lo dejamos pasar, por orgullo o por tontos, y despues llega el arrepentimiento.
ResponderEliminarComo te he dicho antes, una muy bonita historia con un mensaje clarisimo y que muchos deberiamos comprender...
Amigo mio, te sigo.